Club de Prensa / Crisis del socialismo
- 24 abr 2017
- 2 Min. de lectura

La primera vuelta de las elecciones presidenciales en Francia lo ha dejado claro: el socialismo francés, asentado en el Eliseo, se ha llevado una bofetada electoral histórica. Que ya sabemos que no son las legislativas pero cuando el río suena agua lleva. No se descarría mucho del camino emprendido por los socialistas la derecha gabacha; los partidos al uso poco menos que han quedado en desuso y dejan el camino a un nuevo líder centrista, proveniente del socialismo descafeinado, y a la ultraderecha igualmente descafeinada de Le Pen.
Algo está cambiando, los ciudadanos estamos más y mejor informados y ya no nos valen sólo las promesas. Cuando las barbas del vecino veas cortar pon las tuyas a remojar, el famoso dicho viene a cuento porque en España las cosas no están mucho mejor para los partidos al uso. Aquí sólo se dedican a echarse las culpas de todo pero los ciudadanos queremos que nos den soluciones a nuestras necesidades e inquietudes y de eso poco o nada. Puede que estén esperando el gran batacazo porque las decisiones, sobre todo referentes a todas las preocupaciones ciudadanas no es que estén limitadas, es que son nulas.
No vale con decir que todo va bien o que si no llueve hay que subir el recibo de la electricidad. ¿Y ahora que media España está aguada qué?, pues nada, todo igual. Me da que en las próximas el ejemplo de Francia va a ser más que un suceso aislado para los partidos que no se han reciclado, ni regenerado según ellos. Al menos para mí, mucho tendrán que esforzarse para reconvertirme en un votante, ya han logrado que sea abstencionista.


















Comentarios