Me equivoqué con Urdangarín: ahora de rositas
- 24 feb 2017
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El gozo ciudadano en un pozo; al menos el mío. Hace unos días me congratulaba con el titular de "Iñaki al talego" y me pasé dos pueblos. Creía que, por fin, la justicia iba a ser justa. El cuñado del Rey se queda con más de seis millones de euros del erario público, demostrado, aprovechando su cercanía con la Casa Real. Y, como es quien es, la Fiscalía se retracta de enviarle al talego y le deja en libertad, provisional, sin fianza. El clamor popular se ha hecho notar, sobre todo en las redes sociales.
Para tapar una noticia como ésta, van y empapelan a los de las Black, por aprovecharse de sus puestos y gastarse unos doce millones de euros, casi todo a costa de sus clientes, al ser una banca privada; curiosamente con éstos también van a celebrar una "vistilla" para ver si los dejan en la calle, van al talego o se saldrán con la suya una vez juzgados y condenados. ¡Qué queréis que os diga!, no lo entiendo. De verdad que eso de la "justicia es para todos igual" no me lo creo, no hay razones de peso. Que vale, que Iñaki no se va a escapar, está localizado y dudo mucho que haga lo del ex director de la Guardia Civil, Roldán, pero podría ser, ¿por qué no?.
El caso es que hoy muchos pensamos que la Justicia ha sido injusta y huele a politización de la misma. Por muchísimo menos, casi nada, o nada, muchos inocentes acaban en la cárcel, pagando por algo que no han hecho y, por supuesto, quienes no son ricos ni famosos el camino es ir derechito al talego, sin posibilidad de recurrir, dicen que sí, pero com la justicia es lenta el derecho al hotelito pagado suele ir para largo.
No es que me guste que alguien vaya a la cárcel pero hay casos que deberían ser como un escarmiento para quienes meten la mano en el saco de todos. Hoy un medio de comunicación dice que España podría ser un 20% más rica sin tanto chorizo ni corrupto.
Es lo que hay, la cárcel llena de pobres y de inocentes y los que roban a manos llenas en la calle, riéndose del personal. Hoy es un día para estar triste, no olvidaremos jamás el 23F, el otro, el de Tejero, ya está más que olvidado, este más reciente es otro día negro para la justicia española.
por Paco Roldán. Politólogo y experto en estrategias de comunicación.


















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